En la música, casi nadie te va a tocar la puerta para decirte que llegó tu turno. Las oportunidades se buscan, y eso significa escribir el mensaje, preguntar, aparecer. Aquí en República Dominicana eso tiene hasta nombre: hacer diligencia.
En el Production & Songwriting Camp Vol. 2, en Bonao, el productor, artista y compositor Tricky lo dijo sin rodeos:
“En este mundo no se llega a nada sin hacer conexiones, que se mueva.”
Y lo dice alguien que se enteró del camp casi por casualidad, scrolleando Instagram. No quedó en la primera edición y aun así volvió a aplicar. Lo entrevistamos con menos de 24 horas de camp encima, cuando todavía estaba procesando lo que acababa de vivir, y de esa conversación salieron cuatro aprendizajes sobre cómo hacer diligencia que sirven estés o no en un camp.
1. Hacer diligencia no es lambonería
Tricky tocó un tema que muchos artistas sienten y casi nadie dice en voz alta. Según él, entre nosotros mismos a veces hay espacios tóxicos donde hacer diligencia se cataloga como lambonería, y es algo que siempre critica. Si quieres abrirte paso, te toca moverte.
Y no es lo mismo. Lambonería es halagar a alguien para caerle bien. Diligencia es escribirle a un productor con una propuesta concreta, preguntar cómo se entra a un proyecto, enseñar tu trabajo o levantar la mano cuando abren una convocatoria. En una escena independiente como la nuestra, donde casi todo se mueve por contactos y recomendaciones, quedarse esperando a que te descubran es la apuesta más lenta que existe.
Si te da pena, piensa en el otro lado. Nadie sabe que existes ni que estás listo hasta que se lo haces saber, y las oportunidades no se quedan esperando a que te animes. Lo peor que te puede pasar es que te digan que no, y eso, como veremos más abajo, tampoco es el final.

2. “Si no es en equipo, no llegamos a la meta”
Cuando le preguntamos cuál era su mayor lección después de menos de 24 horas en el camp, respondió sin dudar:
“Que si no es en equipo, no llegamos a la meta.”
Él mismo reconoce que lleva tiempo haciendo música pero no siempre ha trabajado en equipo, y que ahora le parece una experiencia bacana porque “dos cerebros son mejores que uno, y mientras más, mejor”.
Lo vivió en el Estudio 1, con Daro Greti y otros dos compañeros. Cuando le preguntamos cuántos temas habían hecho la noche anterior, la respuesta fue corta: cinco. Y no fueron los únicos. Entre los siete estudios del camp salieron cerca de treinta maquetas en esa misma primera noche. Ese ritmo no sale de una persona encerrada con su laptop; sale de varias personas que confían unas en otras y se reparten el trabajo.
Cuando creas solo, todo pasa por ti, y si te atascas, te quedas atascado. En equipo, uno traba y otro destraba: uno escribe la melodía y el otro tiene el verso que faltaba. En La Isla Digital lo vemos seguido, la música independiente avanza más rápido cuando se hace en comunidad. Daro Greti llegó a una conclusión parecida sobre cómo organizarse para crear, y la contamos en Cómo darle estructura a tu creatividad.
3. Un sonido adaptable es una ventaja
Tricky es productor, artista, compositor y arreglista. Cuando le preguntamos cómo definía su sonido, usó una sola palabra: adaptable. No se encierra en un género, se acomoda a lo que pida cada proyecto.
Ser adaptable no le quita identidad. Llega a la sesión con la cabeza abierta, entiende qué busca el artista y pone lo que sabe al servicio de la canción. Además se nutre del talento de la gente con la que comparte estudio, y de cada sesión sale con algo que no tenía.
También se nota en lo que quiere llevarse del camp. Aunque ya produce y arregla, lo que más le interesa es aprender sobre composición:
“Quisiera irme con un aprendizaje acerca de lo que es el mundo de la composición, porque prácticamente el campamento es de composición, y uno aprende cada vez más.”
Esa es la otra cara de ser adaptable: seguir aprendiendo habilidades nuevas aunque ya domines varias. Para un productor o compositor independiente, eso se traduce en más proyectos y más gente que quiere volver a trabajar contigo.
4. Un “no” no cierra la puerta si vuelves a tocar
Todo esto se junta en cómo llegó Tricky al camp. Vio la convocatoria del Volumen 1 por casualidad, porque le apareció en el feed de Instagram, e intentó participar. No lo eligieron. Así lo cuenta él:
“Yo no me rendí. Dije: ‘Bueno, vamos a ver si vamos para el segundo’. Seguí, compartí, apliqué y me aceptaron.”
Fíjate en los verbos: seguí, compartí, apliqué. Entre un volumen y el otro no se quedó quieto esperando. Siguió publicando y mostrando lo que hacía, de modo que cuando llegó la segunda convocatoria ya tenía un trabajo visible detrás. Y del proceso de admisión dice que fue bacano, que no tuvo que coger lucha: aplicó, pasó por la evaluación y entró.
Su mensaje para quien está dudando si aplicar es simple: no hay excusa. Si te rechazan a la primera, vuelves a mandar tu solicitud a la segunda y a la tercera. Cada intento es otra forma de hacer diligencia, y mientras tanto tu trabajo sigue creciendo. Young Legend contó una historia parecida, y la analizamos en El talento no basta: 4 lecciones de Young Legend.
Aquí abajo puedes ver la entrevista completa.
Cómo hacer diligencia sin ir a un camp
No necesitas una convocatoria para empezar. Esto puedes hacerlo esta semana:
- Empieza a hacer diligencia hoy. Un solo mensaje, a un productor que admiras, a un estudio o a alguien que organiza algo. Con una propuesta clara y sin pedir perdón por escribir. Si lo dejas para cuando te sientas listo, no lo vas a mandar nunca.
- Enseña tu trabajo con un motivo. En vez de mandar “escucha mi música”, di qué hiciste, por qué se lo mandas y qué te gustaría que pase. Así la otra persona sabe qué hacer con tu mensaje.
- Busca tu equipo. Una sesión al mes con alguien con quien nunca hayas trabajado. Llega con la mente abierta y deja que la canción sea de los dos. No hace falta que sea con un productor famoso; basta con alguien que sume algo que a ti te falta.
- Sigue mostrándote mientras esperas. Anota las convocatorias a las que te presentaste y cuándo vuelven a abrir, y en el medio sigue publicando lo que haces. Un no es información, no un veredicto.
En La Isla Digital creemos en moverse con intención: acompañamos a artistas independientes para que pasen de la idea a la acción sin perder lo que los hace únicos. Si quieres rodearte de gente que también está construyendo, únete a nuestra comunidad de Networking, que es gratis. Y si prefieres armar tu plan con acompañamiento uno a uno, conoce Empoderamiento Creativo.
Ahora te toca a ti: ¿a quién le vas a escribir esta semana para hacer diligencia?
Fuente: entrevista de La Isla Digital con Tricky en el Production & Songwriting Camp Vol. 2, organizado por Franyer Beatz.

